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El bronce se qedo en casa!









BEIJING, China - Argentina, con el corazón de un león y el aliento de Manu Ginóbili desde la banca, se adjudicó el domingo el bronce del básquetbol masculino de los Juegos Olímpicos al derrotar a Lituania 87-75.

El quinteto albiceleste, que había caído ante Lituania en su debut en Beijing, se sobrepuso a la adversidad de tener al genial Ginóbili lesionado y dominó el partido durante todo el trayecto, contando con una caliente ofensiva de Carlos Delfino, Luis Scola y Andrés Nocioni.
Ginóbili, que sufrió una lesión en el tobillo izquierdo en la semifinal frente a Estados Unidos, salió a calentar pero al final no pudo jugar.


La Selección de básquetbol volvió a subir al podio. (AFP / Getty Images)


Argentina sumó así un bronce al oro que había conquistado cuatro años atrás en Atenas.

Delfino encabezó el ataque de los rioplatenses con 20 puntos, seguido por Scola con 16 y Nocioni con 14. El lituano Ramunas Siskauskas fue el mejor de su equipo con 15.

Argentina se fue del torneo con foja de 6-2 y con el bronce colgado, aunque con la dolorosa realidad de que comienza a diluirse un grupo de brillantes jugadores encabezado por Ginóbili.

Esa generación se dio el lujo de quitarle el aura de invencibilidad a Estados Unidos con sus astros de la NBA al derrotarlos en el mundial de Indianápolis del 2002 y dos años después ganó un oro histórico en Atenas.

Pero en Beijing fueron derrotados por los estadounidenses en semifinales.

Los argentinos, impulsados por una estupenda producción desde el perímetro en el segundo cuarto, se fueron al descanso en la primera mitad con 12 puntos de ventaja (46-34). A partir de entonces siempre se mantuvieron adelante con comodidad.

Delfino y Scola estuvieron calientes, mientras que Nocioni, a pesar de jugar con una dolencia en su rodilla derecha, también aportó en ataque y en defensa.

Los sudamericanos ganaron el primer cuarto 24-21, en un periodo en que Scola comandó la ofensiva con 10 puntos, mientras que Nocioni y Delfino aportaron cinco cada uno.

Promediado ese juego los lituanos se acercaron a un punto, pero Nocioni encajó un triple para conservar la ventaja, al tiempo en que ganaba un rebote defensivo importante.

Sobre el final Scola aportó seis puntos para sostener a Argentina arriba en la pizarra.

En el segundo cuarto, los argentinos embocaron seis canastas de tres, tres de ellas de Paolo Quinteros, dos de Leonardo Gutiérrez y una de Nocioni. Al mismo tiempo anulaban ofensivamente a los lituanos, que además estuvieron erráticos en los tiros libres.

Hasta ese momento, Lituania sólo había embocado tres triples en 11 intentos.

Argentina se desprendió aún más en la pizarra y cuando restaban 1.38 minutos del tercer cuarto le llegó a sacar 24 puntos de diferencia gracias a dos balones robados por Nocioni que terminaron en canastas, así como un triple de Delfino.

Nocioni aportó en ese tramo seis puntos, además de varios rebotes defensivos.

Ese cuarto finalizó con 18 de ventaja para los rioplantenses (68-49).

Los lituanos salieron con todo en el último cuarto y recortaron la ventaja a 11 puntos (75-64) al promediar ese periodo, pero un triple de Gutiérrez neutralizó el peligroso avance del rival. Seguidamente Nocioni ganó un rebote y Delfino encajó dos tiros libres que llevaron tranquilidad al equipo.


















BUENOS AIRES, Argentina - El seleccionado argentino de fútbol consiguió su segunda medalla de oro consecutiva al vencer ajustadamente a Nigeria por uno a cero en la final de los Juegos Olímpicos de Beijing y se tomó revancha de los africanos que en Atlanta 96 le arrebataron la presea dorada.
Angel Di María anotó el gol a los 12 minutos del segundo tiempo tras un pase magistral de Lionel Messi.
Con esta consagración, Javier Mascherano se convirtió en el único deportista argentino de la historia en conseguir dos medallas de oro, al ser el único que estuvo en los Juegos de Atenas y Beijing.

Argentina no jugó un buen partido, pero tuvo en las individualidades de Lionel Messi y de Angel Di María las armas necesarias para ganar el definitorio partido que le permitió retener el título obtenido hace cuatro años en Atenas.

Nicolás Pareja, en el fondo, volvió a mostrarse sólido en el balance uno de los aciertos del entrenador Sergio Batista.
El primer tiempo fue parejo, aunque Nigeria fue más prolijo a la hora de jugar la pelota y contó con las chances más claras para abrir el marcador.
A los 5 minutos, Peter Odemwingie avisó con un remate desde afuera del área que controló el arquero Sergio Romero.

Argentina trató de buscar a Messi para iniciar sus ataques, pero el jugador del Barcelona estuvo bien tomado por los africanos y perdió más de las que ganó.

El mejor jugador albiceleste de esa opaca primera etapa fue Di María, quien con sus diagonales y cambio de ritmo le dio claridad a la ofensiva de su equipo.

Nigeria salía bien desde el fondo porque los argentinos no ejercían presión sobre ellos. Luego, los verdes tiraban pelotazos a los tres hombres de punta, quienes con su velocidad tuvieron a maltraer a los defensores de Batista.

La más clara de la etapa inicial fue para los africanos. A los 33, Pareja pifió cuando quiso despejar un centro desde la derecha y la pelota le rebotó a Promise Isaac. El esférico se levantó y Romero, atento, contuvo en lo alto.

Argentina quiso mejorar en los minutos finales, aunque sus avances fueron tibios. Sólo se destaca un disparo desde afuera de Fabián Monzón que el arquero Ambruse Vanzekin sacó al córner.
En el complemento, Argentina se paró unos metros más adelante y llegó más seguido al área rival.

La clave estuvo en los piques de Di María por izquierda para romper la línea de cuatro defensores africanos.

A los 4, Argentina avisó con un disparo desde afuera de Messi que Vanzekin sacó por un costado.
Era todo de los albicelestes en los primeros minutos, que tenían un correcto trabajo de Javier Mascherano y Fernando Gago en la recuperación en el medio y a Messi a su hombre más peligroso en los últimos metros.

A los 12, Messi habilitó de manera magistral a un solitario Di María que encaró al área y le picó la pelota al arquero por arriba para anotar el primer grito del partido.
Desde ese momento, Argentina le cedió el balón a los nigerianos y sufrió por momentos por defender cerca de Romero.

Los africanos pecaron por su falta de definición y se terminaron resignando ante el poderío ofensivo de los argentinos.

La última de los verdes fue a los 38. Centro desde la derecha, Victor Anichebe tocó al arco y Romero sacó de manera espectacular.

El equipo de Batista no jugó un gran partido, pero otra vez tuvo en Messi a su as de espadas para que en una aparición suya se genere el tanto de la victoria.

Argentina fue un equipo sin lujos, pero con los chispazos de sus mejores jugadores se volvió a subir a lo más alto del podio olímpico.
Ficha técnica:

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Pareja, Ezequiel Garay, Fabián Monzón; Javier Mascherano, Fernando Gago; Lionel Messi, Juan Román Riquelme, Angel Di María; Sergio Agüero.
Director técnico: Sergio Batista.
Nigeria: Ambruse Vanzekin; Olubayo Adefemi, Onyekachi Apam, Dele Adeleye, Efe Ambrose; Ebenezer Ajilore, Sani Kaita, Chinedu Ogbuke Obasi, Salomon Okoronkwo; Promise Isaac y
Peter Odemwingie.
Director técnico: Samson Siasia.
Gol: en el segundo tiempo, a los 12 minutos, Di María (A).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 19 minutos, Victor Anichebe (N) por Okoronkwo; a los 24,
Emmanuel Ekpo (N) por Isaac; a los 33, José Sosa (A) por Aguero; a los 42, Ever Banega (A) por Di María; a los 45, Ezequiel Lavezzi (A) por Messi.
Arbitro: Viktor Kassai, de Hungría.
Estadio: "Nido de Pájaro", de Beijing.










BUENOS AIRES, Argentina - Con una estupenda labor ofensiva de Luis Scola, goleador del juego con 37 puntos, y una actitud tan concentrada como arrolladora, el seleccionado argentino superó en su último encuentro de la fase clasificatoria del torneo de básquetbol de los Juegos Olímpicos de Beijing, a Rusia por 91-79.

El próximo miércoles, a las 11.15, el equipo dirigido por Sergio Hernández enfrentará en el cruce de cuartos de final a Grecia, el mismo seleccionado al cual se derrotó, también en esa instancia, hace cuatro años en los Juegos Olímpicos de Atenas.

El saldo negativo de esta victoria, quizá haya sido el recrudecimiento de la lesión que sufre en su tobillo izquierdo Carlos Delfino, quien abandonó el partido cuando se jugaba el tercer cuarto.




Los primeros veinte minutos argentinos estuvieron marcados por la irregularidad. Bueno el primer cuarto, discreto el segundo. Aún así a los dirigidos por Sergio Hernández les alcanzó para irse al vestuario en ventaja por 45-39.

Mientras la Argentina mantuvo un aceptable nivel de juego, en el cual casi no necesitó a Emanuel Ginóbili (en la primera parte sólo jugó 7 minutos), mantuvo controlados a los rusos. Fue fundamental el trabajo de Andrés Nocioni (14 puntos en el primer tiempo, con 3 triples en tres intentos) y la concentración del resto.

En ese lapso, la única falencia estuvo centrada bajo los tableros. La Argentina no hizo un buen cerco alrededor de su aro y eso le permitió a los rusos (consiguieron 6 rebotes ofensivos) tener segundas oportunidades.

El dominio argentino se extendió hasta entrado el segundo cuarto (39-24). Después, Hernández comenzó con la rotación y allí también se iniciaron los problemas.

Fuera del campo Nocioni, Scola tomó la posta en cuanto al goleo (14 en el primer tiempo), pero la selección careció de una conducción acertada, y encima Holden y Kirilenko se metieron en el partido para que Rusia consiguiera un parcial de 10-0, y se acercase en el marcador.

Con el juego 41-39, Hernández pidió tiempo, hizo reingresar a Nocioni y Prigioni, la Argentina neutralizó a Rusia en ataque, y con un par de conversiones llevó el resultado a 45-39. Lo que siguió en la segunda parte del encuentro fue un calco de los sucedido en los primeros veinte minutos.

Con el goleo de Scola y una firme tarea defensiva, donde sobresalió la labor de Juan Gutiérrez, la Argentina llegó a ponerse 61-45 e hizo imaginar un verdadero festival de básquetbol.

Pero nuevamente, los argentinos volvieron a irse del partido y los rusos, que pretendían irse del torneo con una victoria ante el actual campeón, aprovecharon las facilidades que le dio el rival.

Con las conversiones de Kirilenko (23 puntos) y Holden (19), más un preciso aporte de Sergey Bykov (10), Rusia, ya en el cuarto parcial, se puso 73-72, y amenazó con dar vuelta un partido en el cual estaba para el cachetazo.

Fue entonces cuando Argentina volvió a sacar la chapa de candidato. Con Scola (37 puntos, 23 de ellos en la segunda parte), con un resurgido 'Chapu' Nocioni (19, con 4/4 en triples), más un pequeño aporte de Ginóbili (12) y Pablo Prigioni (11 puntos y 10 asistencias), arrolló a Rusia, que veía como la hazaña se le escapaba de la mano.

La Argentina cumplió con su primer objetivo: meterse en cuartos de final. Ahora comienza otra historia.


Ficha técnica:


Argentina: Pablo Prigioni (11), Emanuel Ginóbili (12), Andrés Nocioni (19), Luis Scola (37), Román González (4) (fi), Carlos Delfino (3), Juan Gutiérrez (5), Federico Kammerichs, Antonio Porta, Paolo Quinteros. Entrenador: Sergio Hernández.


Rusia: John-Robert Holden (19), Andrey Kirilenko (23), Zakhart Pashutin (1), Nikita Morgunov (2), Aleksey Savrasenko (6) (fi), Sergey Monya (4), Victor Keyru (2), Andrey Vorontsevich (10), Petr Samoylenko (2), Sergey Bykov (10), Vitaliy Fridzon. Entrenador: David Blatt.


Arbitros: Nikolaos Zavlanos (Grecia), Petr Sudek (Eslovaquia), Reynaldo Mercedes (República Dominicana).


Estadio: Gimnasio de Beijing.



Un Mundo, Un Sueño??

LA realidad en Beijing












BEIJING - Un ejercicio de alta escuela defensiva acercó a Argentina a los cuartos de final de los Juegos 2008, detuvo el avance imparable de Croacia y sentó a las dos selecciones en la sala de espera de las eliminatorias olímpicas.


La última reunión de la tercera jornada en el pabellón Wukeson oponía a los campeones olímpicos a una de las selecciones que menos ruido ha hecho en Pekín y que más réditos ha obtenido. Porque Croacia, de manera muy reservada, puso pie y medio en las eliminatorias de cuartos de final en los dos primeros asaltos del torneo olímpico.


Ganó por la mano a Rusia, campeona de Europa, en la apertura olímpica. Luego dejó a rueda a Australia. El choque contra los albicelestes les ponía la primera oportunidad de sellar el pase a los cuartos de final al alcance de la mano. No era una ocasión fácil, más que nada porque, enfrente, estaban los poseedores del primer escalón del podio del los Juegos, la selección del tango y del mate. Un bloque corajudo y competitivo por naturaleza.


Y, por ende, un bloque forzado a pegar un puñetazo en la mesa para remontar definitivamente el vuelo porque la derrota de entrada frente a Lituania le entró hasta la bola. La buena reacción en el encuentro contra Australia amainó el temporal que avecinaba el disgusto de los bálticos, pero a Argentina le hacía falta dar un paso más para encarar las dos ultimas veladas de esta ronda sin tener que estirar el cuello para respirar por encima de la superficie del agua.


Los hombres que más galones visten en el equipo de Sergio 'El Oveja' Rodríguez -Pablo Prigioni, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Luis Scola, Carlos Delfinoy Andrés Nocioni y Manu Ginobili (Federico Kammerichs no está jugando prácticamente)- han dado un paso adelante. Están ejerciendo la responsabilidad que les toca. Correrán mejor o peor suerte, pero ponen la cara donde haga falta ponerla.


Oberto y Scola, además, han ejercido dos noches seguidas de arietes sobre el aro adversario. Salen a la cancha como auténticas motos. Encadenaron seis puntos cada uno para marcar un 16-11 y mostrarle los colmillos a la selección de Jasmin Repesa, que entró en Pekín procedente del Preolímpico de Atenas y, pese a haber rendido el pabellón ante los albicelestes, siguen rondando los cuartos de final.


En la siguiente batería suramericana enseñaron el cañón Manu Ginobili y Andrés Nocioni. Argentina lanzaba golpes al mentón y al hígado, 'directos' y 'upper-cuts'. Buscaba la barbilla y, a la vez, trataba de quitarle el aire a la formación croata. A continuación también empezó a hacer guantes Carlos Delfino, el jugador mejor pagado del baloncesto europeo con su nuevo equipo, el Khimkhi ruso.


Un parcial de 11-2 llevo la primera ventaja de dos dígitos de los argentinos (25-15 m.13) hasta un lapso de 34-17 (m.16), que pasó a ser un 40-21 en el descanso y, desde ahí, con los croatas privados de un jugador capaz de liderar el ataque, logro que era mérito de la defensa suramericana, hasta los veinte puntos de margen (50-30) ya dentro del tercer periodo.


Argentina rondaba el cincuenta por ciento de acierto en triples (ocho de diecisiete), superaba el sesenta por ciento en canastas dobles y marcaba un ochenta por ciento desde la línea de personal. En contrapartida, Croacia arrojaba un escaso 36 por ciento en tiros de dos puntos (14/39), un pírrico diecisiete por ciento en el arco (dos de doce) y sólo salvaba la cara en tiros libres (diez de catorce). Había caído en la tela de araña argentina. Los cuartos también rondan ahora a los suramericanos.


Ficha técnica:
77 - Argentina (21+40+19+18): Prigioni (7), Ginobili (14), Nocioni (18), Scola (12), Oberto (4) -cinco inicial-, Quinteros (3), Delfino (15), Leo Gutiérrez (-), González (2), Kammerichs (-), Porta (-) y Juan Pedro Gutiérrez (2).


53 - Croacia (13+22+16+15): Popovic (2), Ukic (5), Rozic (6), Banic (9), Barac (5) -cinco inicial-, Prkacin (4), Nicevic (2), Planinic (4), Kus (5), Tomas (9) y Loncar (2).


Árbitros: Arteaga (ESP), Rush (USA) y Maranho (BRA). Sin eliminados. Sin eliminados.

Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada de la primera fase del torneo de baloncesto masculino de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 disputado en el pabellón Wukesong ante unos 11.000 espectadores.


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