
BEIJING - El suizo Roger Federer, primer favorito, perdió ante el estadounidense James Blake, octavo, por 6-4 y 7-6(2), en los cuartos de final del torneo olímpico de tenis de Pekín 2008, por lo que queda al margen de la lucha por las medallas.
En un encuentro que comenzó con tres horas y cuarenta minutos de retraso a causa de la lluvia, el helvético quedó al margen del podio en hora y media de partido. Nunca hasta ahora había perdido con Blake en los ocho encuentros anteriores que ambos habían disputado.
James Blake, séptimo jugador del mundo pero sin título alguno en el 2008, se enfrentará en semifinales al ganador del choque entre el francés Paul Henri Mathieu y el chileno Fernando González.
Federer, por su parte, queda a expensas de su participación en el torneo de dobles que aún disputa con su compatriota Stanislas Wawrinka.

La peor temporada de Roger
El Abierto de Estados Unidos y la Copa Masters de Shangai fueron los últimos tesoros acaparados por el suizo Roger Federer, que casi un año después enfila el final de su peor temporada, precipitada por la eliminación en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Beijing.
La XXIX edición olímpica ha reafirmado las penurias del helvético, que cederá a Rafa Nadal, el próximo lunes, el número uno del mundo que ha ostentado durante más de cuatro años. Durante 235 semanas.
La claudicación pondrá en evidencia la realidad de un curso marcado por los sinsabores para el helvético en un año en el que ha sido claramente superado por Nadal, al que ha tenido a rebufo en los tiempos recientes. Un vuelco en el orden establecido.
La derrota ante James Blake en el Centro Olímpico de Beijing no es una más para el suizo, agarrado al torneo como solución a un curso plagado de claroscuros. Federer no ha ganado ningún 'major' en el 2008. Tampoco ninguno de los Masters Series. Sus éxitos se limitan a torneos de menor enjundia: Halle y Estoril.
El escaparate olímpico parecía un buen escenario para evidenciar una recuperación. Llegó a Beijing con once derrotas a cuestas en la temporada. Números excesivos para alguien de su magnitud. De ahí el talante desencajado con el que abandonó el recinto olímpico.
Federer se agarra al Abierto de Estados Unidos y a Shangai para reconducir un ejercicio que transita torcido. Apeado de Australia en las semifinales frente al serbio Novak Djokovic e incapaz de asear su mano a mano con Rafael Nadal, que además de Roland Garros ya le ha arrebatado Wimbledon y ahora el número uno.
El circuito ha perdido el respeto al helvético, que en Pekín sufrió su duodécima derrota. La tercera en los últimos siete encuentros. Nada en Toronto. Nada en Cincinnati. Nada en Beijing.
En cuatro ocasiones Nadal ha ganado a Federer en el curso. Una lo hizo Novak Djokovic y otra el británico Andy Murray. Pero el suizo ha estado al alcance de raquetas de vuelta, como los estadounidenses Mardy Fish o Andy Roddick. O tenistas de talante secundario, como el croata Ivo Karlovic, el francés Gilles Simon o el checo Stepanek. Nada es imposible ya ante Federer